
Las investigaciones recientes han puesto en claro la necesidad de conceptualizar adecuadamente el tema de la pobreza urbana. Esto significa entender sus diferentes causas, por un lado el hecho que éstas no están relacionadas únicamente a la dimensión económica, y por otro, la multiplicidad de su consecuencias: "la pobreza es algo más que la pobreza económica: es la falta de posibilidades y de oportunidades que permitan de tener una vida digna" (UNDP, 1997).
Conceptualizar la pobreza significa entender su carácter dinámico, el hecho que la pobreza no es necesariamente ni prevalecientemente una condición permanente, pero que un individuo puede volverse pobre como consecuencia de factores temporáneos o relacionados a eventos imprevisibles y específicos: así hay los pobres, pero también los potencialmente pobres. Superar la pobreza significa enfrentar ambas condiciones, la de los que ya son pobres y la de los que pueden volverse pobres. Por lo tanto es el concepto de vulnerabilidad que parece más apropiado para dar cuenta de la inseguridad que acompaña estructuralmente la pobreza.
Sin embargo, como consecuencia de la complejidad del tema y de la falta de claridad conceptual, muchas veces permanece una confusión entre las causas y los efectos de la pobreza, así que los programas y los proyectos para superarla no siempre tienen los éxitos esperados. La multiplicidad de los factores que la causan y la variabilidad del fenómeno, no permiten comprender fácilmente el tema de la pobreza, tampoco entender que los pobres no son una población homogénea. Los habitantes de bajos ingresos viven frecuentemente en asentamientos ilegales, pero no todos los habitantes de estos asentamientos son pobres; asimismo la jefatura femenina en los hogares a menudo se acompaña con condiciones de pobreza, pero no todos los hogares encabezados por una mujer están necesariamente en condición de pobreza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario